Search



Había una vez una joven de origen humilde, pero increíblemente hermosa, famosa en toda la comarca por su belleza. Ella, conociendo bien cuánto la querían los jóvenes del reino, rechazaba a todos sus pretendientes, esperando la llegada de algún apuesto príncipe. Este no tardó en aparecer, y nada más verla, se enamoró perdidamente de ella y la colmó de halagos y regalos. La boda fue grandiosa, y todos comentaban que hacían una pareja perfecta.

Pero cuando el brillo de los regalos y las fiestas se fueron apagando, la joven princesa descubrió que su guapo marido no era tan maravilloso como ella esperaba: se comportaba como un tirano con su pueblo, alardeaba de su esposa como de un trofeo de caza y era egoísta y mezquino. Cuando comprobó que todo en su marido era una falsa apariencia, no dudó en decírselo a la cara, pero él le respondió de forma similar, recordándole que sólo la había elegido por su belleza, y que ella misma podía haber elegido a otros muchos antes que a él, de no haberse dajado llevar por su ambición y sus ganas de vivir en un palacio.

La princesa lloró durante días, comprendiendo la verdad de las palabras de su cruel marido. Y se acordaba de tantos jóvenes honrados y bondadosos a quienes había rechazado sólo por convertirse en una princesa. Dispuesta a enmendar su error, la princesa trató de huir de palacio, pero el príncipe no lo consintió, pues a todos hablaba de la extraordinaria belleza de su esposa, aumentando con ellos su fama de hombre excepcional. Tantos intentos hizo la princesa por escapar, que acabó encerrada y custodiada por guardias constantemente.

Uno de aquellos guardias sentía lástima por la princesa, y en sus encierros trataba de animarle y darle conversación, de forma que con el paso del tiempo se fueron haciendo buenos amigos. Tanta confianza llegaron a tener, que un día la princesa pidió a su guardián que la dejara escapar. Pero el soldado, que debía lealtad y obediencia a su rey, no accedió a la petición de la princesa. Sin embargo, le respondió diciendo:

- Si tanto queréis huir de aquí, yo sé la forma de hacerlo, pero requerirá de un gran sacrificio por vuestra parte.

Ella estuvo de acuerdo, confirmando que estaba dispuesta a cualquier cosa, y el soldado prosiguió:

- El príncipe sólo os quiere por vuestra belleza. Si os desfiguráis el rostro, os enviará lejos de palacio, para que nadie pueda veros, y borrará cualquier rastro de vuestra presencia. Él es así de ruin y miserable.

La princesa respondió diciendo:

- ¿Desfigurarme? ¿Y a dónde iré? ¿Que será de mí, si mi belleza es lo único que tengo? ¿Quién querrá saber nada de una mujer horriblemente fea e inútil como yo?
- Yo lo haré - respondió seguro el soldado, que de su trato diario con la princesa había terminado enamorándose de ella - Para mí sois aún más bella por dentro que por fuera.

Y entonces la princesa comprendió que también amaba a aquel sencillo y honrado soldado. Con lágrimas en los ojos, tomó la mano de su guardián, y empuñando juntos una daga, trazaron sobre su rostro dos largos y profundos cortes...

Cuando el príncipe contempló el rostro de su esposa, todo sucedió como el guardían había previsto. La hizo enviar tan lejos como pudo, y se inventó una trágica historia sobre la muerte de la princesa que le hizo aún más popular entre la gente.

Y así, desfigurada y libre, la joven del bello rostro pudo por fin ser feliz junto a aquel sencillo y leal soldado, el único que al verla no apartaba la mirada, pues a través de su rostro encontraba siempre el camino hacia su corazón.



Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles, y quiero guardar oculto en él algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total. También quiero que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudiera ayudar en cualquier situación... ¡Qué complicado! Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

- No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje que buscas. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje -el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas -le dijo- y mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino....

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía "ESTO TAMBIÉN PASARÁ". Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sitió profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes y banquetes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo. El anciano se encontraba a su lado en y le dijo: -Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

-¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

-Escucha -dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba.




Existen muchas personas que son fuertes para el mundo, son fuertes en su cultura, son fuertes en sus estudios, son fuertes en su experiencia, son personas actualizadas, personas que invierten mucho en si mismas. Son personas fuertemente preparadas para vencer en el mundo, fuerte en su apariencia, son personas fuertes para el mundo. Porque estas personas que son fuertes para el mundo han sido derrotadas??? Porque ellas son fuertes para el mundo, mas son debiles en el altar, es exactamente en este pequeño detalle que tantas personas han tropezado.

La verdad es que Dios encuentra mas facilidad de hacer el milagro en la vida de aquellas personas que son debiles en el mundo, que en la vida de aquellas que tienen todas las condiciones materiales. Porque estas personas son debiles en los estudios, en la cultura, en la apariencia, son debiles en todo, mas son fuertes en el altar. Eso ha sido la razon del fracaso de muchos, y por eso pierden la oportunidad, porque han colocado su fuerza fuera del altar.



COMO TOMAS TUS DECISIONES?

HAS MEDITADO ALGUNA VEZ EN ESTA PREGUNTA?

EXAMINEMOS A DECISION QUE TOMO ABRAHAN FUE UNA DECISION MOTIVADA POR EL MIEDO. SI DESVIO A EGIPTO EN COMPAÑÍA DE SU FAMILIA.
EL DILEMA DE SARA Y ABRAHAN SUSCITA UNA BUENA PREGUNTA PARA NOSOTRAS QUE BUSCAMOS SER MUJERES CONFORME AL CORAZON DE DIOS.
¿Cómo PODEMOS CONOCER LA VOLUNTAD DE DIOS?
¿Cómo PODEMOS TOMAR DECISIONES CORRECTAS QUE AGRADEN A DIOS?
UNA DE LAS COSAS ES SER MAS CUIDADOSA EN TU TOMA DE DECISIONES, QUE ES UN ASPECTO TAN CRUCIAL ES A RECEITA UTIL SI QUIERE TOMAR DECISIONES Y DISCERNIR LA VOLUNTAD DE DIOS.

MEDITEMOS A 4 CONSEJOS A LUZ DE LA BIBLIA

1)LA PALABRA DE DIOS
CONSULTA SIEMPRE LA PALABRA DE DIOS, NUESTRO PRIMER PENSAMIENTO DEBE SER ¿ QUE DICE LA BIBLIA ACERCA DE UNA SITUACION O UNA ALTERNATIVA SEMEJANTE? INFRINGE ALGUNA ENSEÑANZA BIBLICA LA DECISION QUE VAS A TOMAR?
ES COMO EJEMPLO DE LOS HABITANTES DE BEREA QUE ESCUDRIÑABAN CADA DIA LAS ESCRITURAS PARA ENCONTRAR LA VERDAD (HCh.17:11)
Me gusta mucho un versículo que Dice así el consejo de señor permanecerá para siempre, los pensamientos de su corazón por toda las generaciones (sal 33:11)



2) CONSEJO SABIO

Busca a quienes usted sabe que realmente puede le ayudar como tu pastor, o miembros del cuerpo de cristo reconocidos por su sabiduría y discerimento de la Biblia (1 co 12:8)


3) MIDE LAS CONSECUENCIAS

HAZTE PREGUNTAS COMO ESTAS:
¿Qué ES LO PEOR QUE PODRIA PASAR?
¿ES POSIBLE QUE ESTO LASTIME A ALGUIEN?
¿Cuál SERIA UNA BUENA DECISION?
¿TENGO UNA MEJOR OPCION?
¿Cuál SERIA LA MEJOR DECISION?


4) ESPERA EN EL SEÑOR EN ORACION

¿HAS ORADO SOBRE TU SITUACION Y TU DECISION? MUY POCAS SITUACIONES EXIGEN UNA DECISION INMEDIATA Y SI ES TU CASO, PUEDE LANZAR UNA ORACION RELAMPAGO A DIOS COMO LO HIZO NEHEMIAS DE FORMA ENTRECORTADA MIENTRAS LE RESPONDIA AL REY (NEH 2:4-5)

PROPONE AHORA A UNIRTE A LA ORDEN DE CRISTIANAS SABIAS Y PRUDENTES QUE CONSULTAN LA PALABRA DE DIOS Y CONSEJOS SABIOS, Y CON CUIDADO MIDEN LAS CONSECUENCIAS DE SUS DECISIONES Y ESPERAN EN EL SEÑOR EN ORACION
ES PROBABLE QUE ESTA RECETA TE AYUDE A EVITAR ALGUNOS DESVIOS A EGIPTO.

“SI SU ANHELO ES CONOCER (DIOS) SE LO HARA SABER DE ALGUNA FORMA, SI NO DE UNA, LO HARA DE OTRA



1. Carácter - este es el atributo principal para hacer a otra persona feliz. Si en el carácter de un hombre falta verdad, honestidad y sinceridad, en él falta todo lo que una relación necesita para sobrevivir. ¡Cuidado!

2. Madurez – normalmente a los hombres inmaduros les gusta exhibirse, tienen miedo de comprometerse, son inseguros sobre su futuro y son muy ingenuos. No hay nada peor para una mujer que someterse a un hombre inseguro. Una mujer precisa de un hombre fuerte y maduro, que sepa a dónde quiere llegar en la vida, que sea lo suficientemente atrevido para resolver las cosas por sus propias manos y que cuide bien de ella como le corresponde a un marido.

3. Inteligencia – los hombres inteligentes piensan antes de actuar o decir cualquier cosa. Esto los capacita para pensar en las consecuencias, conquistando de las mujeres aquella admiración, respeto y seguridad acerca de ellos. Con tantas mujeres allá fuera insinuándose para hombres comprometidos, esta es ciertamente una cualidad crucial para que haya fidelidad.

4. Compatibilidad - esta es la cualidad que permite que el hombre y la mujer encajen como un guante uno con el otro.

5. Temor a Dios - el hombre que teme a Dios nunca decepcionará a su esposa, sobre todo cuando ella no está cerca. Cuando encuentre al hombre ideal, usted se convierte en la mujer ideal, porque sólo aquellas que practican lo que está arriba, buscan en un hombre las cualidades que arriba fueron descritas.



Para cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo haciendo horas extras.


Un ángel apareció y le dijo: "¿Por qué pones tanto tiempo en ésta nueva creación?"


Y El Señor contestó: "Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?"


"Debe ser completamente lavable, pero no ser de plástico, tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables y ser capaz de funcionar con una dieta de cualquier cosa y sobras, tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo, tener un beso que pueda curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto y lo hará todo con solamente dos manos."


El ángel se maravilló de los requisitos.


"Solamente dos manos....Imposible!“ ¿Y este es solamente el modelo estándar?
Es demasiado trabajo para un día...Espera hasta mañana para terminarla.“


No lo haré, protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación que es favorita de Mi propio corazón.


"Ella ya se cura sola cuando está enferma y puede trabajar días de 18 horas."


El ángel se acercó más y tocó a la mujer. "Pero la has hecho tan suave, Señor"


"Es suave", dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo que puede aguantar o lograr.


"Será capaz de pensar?" preguntó el ángel.


Dios contestó: "No solamente será capaz de pensar sino que que será capaz de razonar y de negociar"


El ángel entonces notó algo y alargando la mano tocó la mejilla de la mujer.... "Señor, parece que este modelo tiene una fuga... Te dije que estabas tratando de poner demasiadas cosas en ella"


"Eso no es ninguna fuga... es una lágrima" lo corrigió El Señor.


"Para qué es la lágrima," preguntó el ángel.


Y Dios dijo: "Las lágrimas son su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo."


Esto impresionó mucho al ángel "Eres un genio, Señor, pensaste en todo. La mujer es verdaderamente maravillosa"


¡Lo es! La mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres. Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero tienen felicidad, amor y dicha. Sonríen cuando quieren gritar. Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas. Luchan por lo que creen. Se enfrentan a la injusticia. No aceptan un "no" por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor. Se privan para que su familia pueda tener. Van al médico con una amiga que tiene miedo de ir. Aman incondicionalmente. Lloran cuando sus hijos triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios. Son felices cuando escuchan sobre un nacimiento o una boda. Su corazón se rompe cuando muere una amiga. Sufren con la pérdida de un ser querido, sin embargo son fuertes cuando piensan que ya no hay más fuerza. Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto... Sin embargo, hay un defecto en la mujer:


Es que se le olvida cuánto vale.


Autor Anónimo



A mulher que Deus quer usar não é uma supermulher. É aquela que vive segundo o que Ele planejou e não de acordo com o que o sistema do mundo ensina ou espera dela. A mulher cristã vive no mundo, mas não pertence a ele. As regras que regem a sua vida vêm do Trono de Deus. “Vós não sois do mundo, pelo contrário, dele vos escolhi...” João 15:19.
Onipotente, oniciente e onipresente. Aprenda que Deus sabe exatamente qual é o seu lugar na família, na sociedade e principalmente em SEU Reino, que é um lugar de honra.
Uma mulher que quer ser usada por Deus precisa ter um encontro real com Ele. Deus não chama pessoas prontas. Prova disso é a história de Maria Madalena. Os judeus queriam apedrejá-la por adultério. Jesus descortinou a hipocrisia do povo jogando a responsabilidade do julgamento nas mãos de cada um. Já que todos ali presentes também pecavam de alguma forma.
Pois foi essa Maria, ex-adúltera, que recebeu a honra de ser a primeira pessoa a ver Jesus após a ressurreição. E também a portadora das boas novas aos discípulos.
Ela grudou no mestre em todo o tempo e em várias passagens podemos comprovar a presença de Maria sempre auxiliando Jesus. Os judeus queriam apedrejá-la pelo seu pecado, mas Jesus olhou profundamente para dentro daquela mulher e viu algo muito além. Jesus não olha para os pecados do homem, mas para as possibilidades que há dentro dele de ser uma pessoa melhor.
Um dos grandes segredos que Jesus revelou à mulher samaritana foi a entrada para a adoração. A mulher que Deus usa é uma adoradora e discípula. Nada pode ser mais importante em sua vida do que anunciar o Evangelho de Cristo. Maria Madalena esteve ao lado de Jesus até o último momento. Essa é a mulher que tem a força de Deus dentro dela e jamais subestima a sua capacidade, pois essa vem das mãos do Senhor.



Faça sua escolha com sabedoria

O namoro cristão é uma prévia para o noivado, que é uma prévia para o casamento. É certo que nem todos os namoros acabam no altar, mas que a visão do cristão no relacionamento precisa ser ampla não há dúvida.

Falar de relacionamento não é difícil, a dificuldade aparece quando lidamos com ele na vida real. Algumas pessoas se não orientadas, acabam cometendo as piores escolhas de suas vidas.

Quando se namora alguém, é preciso levar em conta uma série de fatores que farão toda a diferença lá na frente. Um namoro é de Deus quando as duas partes se acrescentam, no sentido de crescerem juntas. Quando um vai, mas o outro puxa a corda, a melhor coisa a fazer é deixar de dar ouvidos à voz do coração e escutar a voz de Deus. “Enganoso é o coração, mais do que todas as coisas, e desesperadamente corrupto; quem o conhecerá? Eu, o SENHOR, esquadrinho o coração, eu provo os pensamentos; e isto para dar a cada um segundo o seu proceder, segundo o fruto das suas ações.” (Jeremias 17.9-10)

Deus deixou claro em sua Palavra que a natureza do coração é decisiva em relação as nossas escolhas. Ele quis dizer que frequentemente não conhecemos o nosso próprio coração, mas Ele sim.

O terreno do coração humano é desconhecido para os homens. Por essa razão é que Deus nos alerta de que é enganoso o coração. Muitos jovens cristãos se iludem com a beleza, com o estilo, com o dinheiro, com o galanteio, com a educação e até com a inteligência de seu pretendente, mas nada disso lhe garantirá um futuro feliz.

É preciso sabedoria para conhecer, analisar e decidir se a pessoa que está ao seu lado de fato vai somar ou não na história da sua vida. A responsabilidade de ser feliz é somente sua, lembre-se disso.



Toda intimidade tem o seu preço de responsabilidade

Algumas pessoas não entendem muito bem o que realmente representa o período de namoro e sua importância na vida de dois jovens cristãos. O namoro prepara “adultos”, um homem e uma mulher, com bom nível de maturidade, para um futuro convívio a dois. A questão aqui não discrimina idade, mas maturidades espiritual e emocional.

Para entender melhor, é como se Deus trabalhasse com um semáforo. Se uma moça ou um rapaz traz dentro de si sentimentos de ciúme e insegurança, o sinal de Deus está vermelho, e a resposta é NÃO. O Pai ama seus filhos e sabe que um relacionamento sem estrutura só produz um resultado: traumas. Quando dois jovens se esforçam para ser “santos”, buscando no Senhor a pessoa certa, o sinal fica amarelo. Ele está dizendo para esperar. Isso não significa que estão prontos, mas, por terem dado liberdade para Deus de agir, Ele então trabalha para unir.

Por essa razão que é tão importante o casal de amigos, que mantém um bom ritmo de comunicação e que pretende namorar, se unir, primeiro, em propósito de oração e jejum, para ter de Deus o sinal verde. Quando um rapaz e uma moça entram em oração para saber a resposta do Senhor, estão honrando Ele. Isso faz toda a diferença.

Embora o desejo de ambos seja tornarem-se íntimos, a liberdade no aspecto físico e sexual não é permitida por Deus. A relação sexual está destinada a pessoas casadas (Hebreus 13.4; Gênesis 2.24; Cantares de Salomão 4.12; 1Tessalonicenses 4.3-5; Colossenses 3.5-6; 1Coríntios 6.15-20; 1Timóteo 5.22; 2Timóteo 2.22).

O período de namoro é um tempo de conhecimento da alma, do coração, nunca do físico. O aspecto físico está destinado para depois do casamento. Na maioria das vezes não é fácil. É uma questão que exige disciplina própria e vigilância constante. É um período onde a comunhão espiritual é fator primordial. Quanto mais próximos os dois estiverem de Deus, mais próximos estarão um do outro.

Saber a hora certa para um beijo ou um abraço mais apertado fica a mercê do que o Senhor determina dentro do relacionamento de cada casal. Sabe-se, porém, que um casal de namorados cristãos tem Deus sempre em primeiro lugar em suas vidas. As vontades, emoções e mentes estão sempre no plano dEle. O corpo físico sempre está sob controle.

Infelizmente, muitos namoros cristãos estão fora do padrão de Deus. O espírito se apresenta fraco gerando uma sensibilidade espiritual cauterizada. Não se escuta a voz do Espírito porque a carne está sendo alimentada, as emoções e vontades, descontroladas. O físico veste a sensualidade. Ora, todo casal de namorados deseja um carinho. O que deve ser evitado são os exageros. Existe uma diferença de um beijo de um casal de namorados e um beijo de um casal de cônjuges. Assim também há diferença nos abraços de namorados para um abraço caloroso de marido e esposa.

Avanços físicos só frustram o relacionamento, pois irão provocar desejos sexuais que não podem ser satisfeitos devidamente antes do casamento. (1Tessalonicenses 4.3-8; 1Coríntios 7). Estar em atividades com outros jovens, fazendo atividades divertidas, sempre é uma boa opção. Envolver-se com amigos é bastante gratificante.

É importante observar, nessa fase, a relação da pessoa com Deus e os hábitos dela e dos pais. Nunca se deve casar para desfrutar do sexo, casamento não é apenas isso, muito mais está envolvido. Pense que casamento é para sempre, (Gênesis 2.24; Romanos 7.1-3; Mateus 19.6).



Ponha os seus sentimentos diante do Trono de Deus

Todo solteiro tem o desejo de namorar, o que é mais do que natural. Escolher um parceiro pensando em um futuro casamento, porém, parece não ser o alvo da maioria das pessoas.

Uma realidade que parece contrariar, e muito, o jovem “cristão” nos dias de hoje é começar um relacionamento de namoro visando o altar. Ora, é claro que ninguém é obrigado a casar com uma pessoa só porque começou a namorá-la, mesmo porque é no namoro e no noivado que o casal vai se conhecer no que diz respeito à amizade e à fidelidade, mas jamais com intimidade sexual. Essa está destinada por Deus para depois do casamento.

Para quem deseja um namoro feliz a dica dos céus é aprender a pôr os sentimentos diante do Trono de Deus. Quando um namoro é dirigido por Deus, não há sofrimento nem desespero porque as bênçãos do Senhor não são acrescentadas de dores.

O que tem frustrado muitos cristãos é o fato de viver se alimentando das coisas da carne, por essa razão, é claro, qualquer sacrifício do espírito se torna um fardo insuportável. Muitos se entregam a intimidades no período de namoro e noivado porque não suportam as pressões da carne.

O organismo de uma pessoa que só come gorduras, doces e frituras constantemente é bem diferente daquele que come legumes, frutas, cereais, laticínios, e carne magra. Assim também funciona com o espírito. Se uma pessoa tem como alimento principal somente literatura secular, música secular, e programação secular em sua vida, e a Bíblia fica para quando houver um tempo, certamente a fraqueza de seu espírito é gigante.

A temperança é a chave da felicidade do ser humano. O homem não é espírito, mas carne. Dessa forma se torna impossível que viva em espírito 24 horas. Nada o impede de ler revistas, jornais e livros seculares, assim como assistir a filmes, peças de teatro, musicais, entre outras programações, fora do cunho cristão, desde que tenha plena consciência de absorver somente aquilo que não danifique o seu espírito.

O grande problema é que o homem, devido à origem do pecado de Adão, ainda tem uma grande inclinação para o pecado. Por essa razão se sente constantemente tentado a desejar aquilo que é impuro e ruim para a sua vida espiritual.

A verdade é que não se pode excluir as coisas naturais desse mundo, porque se vive nele. A escolha do alimento, no entanto, está nas mãos de cada um. Há uma diversidade de opções para quem realmente deseja se aproximar de Deus. A literatura cristã hoje, assim como os filmes, as programações de TV, seja em canal fechado ou aberto, as peças teatrais, os musicais clássicos e populares, enfim , uma enxurrada de atividades, extremamente riquíssimas, que abordam assuntos dos mais diversos interesses, como amor, sexo, adolescência, juventude, casamento, vitória financeira, e tudo que engloba as dificuldades e conflitos do homem nesses dias, estão à disposição de qualquer pessoa. Deus dá o livre arbítrio para que seus filhos tenham liberdade de comer aquilo que desejam. Se a escolha de alguém é a pornografia, por exemplo, Deus não vai interferir.

Embora o Senhor saiba exatamente o que é melhor para o homem, jamais invade a sua privacidade, tamanho o amor e respeito que sente por aquilo que criou.